RESIDENT EVIL 3 NEMESIS - VOZ CASTELLANO
Sinopsis
El 28 de septiembre de 1998, Raccoon City se ha transformado en una ciudad zombi,[21] luego de que las advertencias de los sobrevivientes del incidente de la mansión Spencer no fueran escuchadas ni tomadas en cuenta. Lentamente una extraña enfermedad de la piel con tendencia caníbal se propaga por la ciudad, lo que vuelve a casi toda su población en muertos vivientes.[22] Con la policía de la ciudad incapaz de hacer frente a la crisis y el UBCS (Umbrella Biohazard Countermeasure Service, en español, Servicio de Contramedidas de Riesgos Biológicos de Umbrella), unidad mercenaria privada de la corporación Umbrella, enviada para el rescate de civiles y personal clave de la compañía, casi destruida por completo debido a la incapacidad de contrarrestar a las hordas de no-muertos, Raccoon City es totalmente devastada por la epidemia. Jill Valentine comienza su escape de la ciudad, saliendo de su apartamento es prontamente acorralada por zombis, escapando hacia un almacén cercano donde se refugia durante el resto del día. Ya siendo la tarde del 29 de septiembre, decide abandonar el almacén y continuar con su escape, intentando convencer Dario Rosso, dueño del lugar, de que la acompañe, el hombre se rehúsa, entrando en pánico mientras le cuenta a Jill que perdió a su hija en las calles, encerrándose en un contenedor, diciendo que jamás saldrá. Sin más opción, Jill sale del almacén. Durante su huida se topa con Brad Vickers, piloto de helicóptero de S.T.A.R.S, que le advierte que algo está persiguiendo a los miembros de su unidad y que ambos morirán. Al llegar al departamento de policía, Jill se reencuentra con Brad, quien antes de que pudiera decir algo, es asesinado por un monstruo humanoide llamado Nemesis, la más avanzada y recientemente desarrollada arma biológica de Umbrella. Dicho monstruo tiene una sola misión: «eliminar a los miembros de S.T.A.R.S que salieron con vida del incidente de la mansión». La criatura comienza a perseguir a Jill para matarla, dado que es la última miembro que se encontraba en la ciudad. Ella se las ingenia para escapar del lugar, el cual había sucumbido ante los zombis. A lo largo del juego, la protagonista es perseguida por el monstruo y varias veces tiene que elegir entre escapar o enfrentarse a él. En el transcurso de la historia, Jill se topa con algunos mercenarios sobrevivientes en un tranvía averiado, quienes aún se apegan a la misión original, pero debido a las fuertes bajas sufridas y teniendo a su oficial al mando herido de gravedad deciden abortar la misión y dirigirse al punto de extracción ubicado en la torre del reloj de St. Michael, los mercenarios restantes son el cabo Carlos Oliveira, el capitán Mijaíl Víctor y el sargento Nicholai Ginovaef.[23]

Tras reparar el tranvía, Nemesis irrumpe en el para matar a Jill pero Mijaíl se auto-inmola con una granada para salvarla, haciendo que Nemesis salga disparado por una ventana del tranvía. Con los frenos averiados por la detonación de la granada, el vehículo se estrella contra el frontis de la torre del reloj. En lo que podría ser el momento de su huida, Jill activa la campana de la torre, señal que le indica a un helicóptero Puma del UBCS que debe evacuar sobrevivientes. Sin embargo, Nemesis destruye el helicóptero antes de que este logre aterrizar. Jill al ver que no tiene otra manera de escapar, decide enfrentarse contra el monstruo. Al final del combate, Nemesis la golpea dejándola gravemente herida e infectada con el virus, Carlos se enfrentara a él rescatándola pero el monstruo, gravemente herido, escapa. Jill le informa que está infectada con el virus T. Luego, el mercenario la esconde en una pequeña capilla, él le promete que buscará un antídoto. Mientras que Jill está inconsciente, ocurren los acontecimientos de Resident Evil 2.[22]
En la madrugada del 1 de octubre de 1998, Carlos se adentra en el hospital general de Raccoon City, donde se encuentra con Nicholai, que le dispara a uno de los mercenarios, diciéndole que él es un "supervisor", amenazándolo con una pistola, pero antes de que pueda dispararle a Carlos, el mercenario herido se suicida con una granada en un intento de matar a Nicholai, pero este huye por una ventana. En el sótano del hospital, Carlos puede formular una vacuna para tratar la infección de Jill, pero al momento de querer dejar el edificio, se encuentra con bombas plantadas en la estructura, salvándose por poco antes de que el edificio sea demolido, de vuelta en la torre del reloj, Nemesis vuelve a atacar, pero esta vez con mutaciones visibles (múltiples tentáculos protuberando de su cuerpo) debido a la última pelea que tuvo con Jill. Una vez recuperada, Jill se dirige a una fábrica abandonada que es realmente un laboratorio de Umbrella, buscando otra forma de escape, se vuelve a topar con Nemesis, derrotándolo y arrojando su cuerpo a una piscina de desechos corrosivos. Jill y Carlos se enteran por medio de Nicholai , quien escapa en un helicóptero abandonado, que la ciudad va a ser destruida por un misil nuclear con el fin de evitar la propagación del virus en los Estados Unidos. Con un radar portátil que le permite ver la ubicación del misil, avanza por la instalación encontrándose con los restos de toda una unidad de Delta Force del ejército de los EE.UU con instrucciones de asegurar una muestra del virus T y G, eliminada por un grupo de Tyrants. Dentro de una sala con un enorme generador y un cañón de rieles, Jill activa el generador para abrir una puerta, pero al momento de insertar la primera batería, Nemesis reaparece, completamente mutado y comienza a consumir la carne del cadáver de un Tyrant, mutándolo aún más. Con ayuda del cañón, Jill por fin mata a su perseguidor, pero antes de dejar la habitación, el monstruo moribundo aun intenta completar su misión y Jill le da el golpe de gracia vaciando todo el cilindro de una Magnum tirada por un soldado muerto en el.[22]
Jill y Carlos escapan de la ciudad, gracias a la ayuda de Barry Burton o del propio Carlos dependiendo de las decisiones tomadas en el juego, que los rescata con un helicóptero de la fábrica. Mientras se alejan de la ciudad, ven como el misil destruye todo rastro de Raccoon City. En el epílogo se menciona la drástica decisión de bombardear suelo nacional que tuvo que tomar el presidente y el congreso de los Estados Unidos, ocasionando que la ciudad fuera literalmente borrada del mapa y la suma de 100.000 muertos que dejó la tragedia.



gracias men sos lo mas de los pocos blogers que quedan...la IA se esta robando todo el conocimeinto y post de todos los creadores
ResponderEliminargracias viejo, eres mi salvador
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